Todos tenemos diferentes sueños y metas en la vida, y siempre, de apoco, hacemos pequeñas cosas para ir lograndolas. En ese tiempo podemos cometer miles de errores y de ahí vamos aprendiendo muchas cosas...
Entre miles, aprendemos la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma; que el amor no significa acostarse y que una compañía no significa seguridad. Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y empezamos a aceptar las derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, aprendemos a construir todos los caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
También aprendemos que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar, así que hay que plantar un propio jardín y decorar nuestra propia alma, en lugar de que alguien nos traiga flores. Con el tiempo aprendemos que realmente podemos aguantar, que somos fuertes, y que REALMENTE valemos.
También aprendemos que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar, así que hay que plantar un propio jardín y decorar nuestra propia alma, en lugar de que alguien nos traiga flores. Con el tiempo aprendemos que realmente podemos aguantar, que somos fuertes, y que REALMENTE valemos.
Comprendemos que sólo quién es capaz de amarnos con nuestros defectos y sin pretender cambiarnos puede brindarnos toda la felicidad; Que si estás con una persona
sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo se aprende que los verdaderos amigos son contados y quién no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades; que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida; Que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes; Que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual. Que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo nos damos cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible; Que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo se aprende que los verdaderos amigos son contados y quién no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades; que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida; Que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes; Que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual. Que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo nos damos cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible; Que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Y muy importante es aprender a construir todos los caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.








