RESISTIR!
Todos
estamos ocupados con nuestra pequeña vida. Triunfos y sin sabores, logros y
frustraciones cotidianas, pequeñas o grandes metas con la que le damos sentido
a nuestra vida. Pero cuando la tragedia nos golpea todo pierde sentido. Eso que
creíamos que era nuestra razón de existir se desvanece, se vuelve de aire,
pierde consistencia y nos encontramos frente al vacío del sinsentido.
Cuando nos enfrentamos al sinsentido de la vida uno se pregunta ¿Para qué
resistir? ¿Cuál es el propósito de resistir? Resistir, perdurar, salvar qué y
para qué del naufragio.
Hay un momento, un segundo, contundente, en el que todo ese sinsentido
desaparece, se evapora, y el corazón grita ‘gracias’. Gracias a mí mismo por
haber resistido, gracias a esas personas por ayudarme a resistir... Cuando todo
se vuelve oscuro uno sabe por qué resistir. Por los seres amados, por nuestros
afectos, para dejar un mundo mejor del que recibimos a nuestros hijos. Y para
eso tal vez debamos aceptar que nuestra existencia tiene un sentido superior.
Resistimos en definitiva para poder cumplir nuestra misión en este mundo.